Jekyll Island: The Truth Behind The Federal Reserve

(Informacion en Castellano tras la parte en ingles)

Jekyll Island: The Truth Behind The Federal Reserve

In this powerful, eye-opening film, investigative journalist and award-winning filmmaker Bill Still (The Money Masters and The Secret of Oz) unravels the secretive 1913 formation of the privately owned Federal Reserve and the creation of National Debt by Senator Nelson W. Aldrich and representatives of J.P. Morgan, Rockefeller and Kuhn, Loeb & Co., at Jekyll Island in Georgia, USA.

Still reveals the greatest rip-off in history: the real ways in which money and debt are created and controlled. Jekyll Island argues the case that economic depressions are abnormal, that nations across the globe do not need national debt, and that governments are not printing too much money, but borrowing wildly. In the face of mounting debts and a reduction in the standards of living worldwide, he explains that those who are profiting from this crippling financial problem, want us, the public, to remain confused about what money really is and how it was created. However, Jekyll Island’s good news is the claim that we can fix this global problem, without wars or a revolution; just a clear understanding of the problem and its surprisingly simple solution.

La Reserva Federal, la criatura de Jekyll Island

Para comenzar a entender en qué consiste la Reserva Federal, debemos tomar un poco de perspectiva histórica y remontarnos al siglo primero antes de Cristo, en el reino de Frigia. Allí existía un filósofo llamado Epícteto que dijo lo siguiente:

Las apariencias son de cuatro tipos:

  1. las cosas que son tal como parecen ser
  2. las que no son ni parecen ser
  3. las que son pero no parecen ser
  4. las que no son pero parecen ser

Si hoy viviera Epícteto, muy probablemente sería profesor en Harvard sobre banca y dinero. Porque esta forma de describir la realidad es muy parecida a lo que puede decirse de la Reserva Federal. Es decir, lo que vino a decir Epícteto es que las apariencias engañan y suelen hacerlo de cuatro formas distintas. Y esa es precisamente la característica de la Reserva Federal: el engaño.

Y en este sentido cabe decir que no basta con que esa institución sea auditada, sino más bien eliminada de raíz. Es en efecto bastante interesante pensar que la Reserva Federal tiene que ser auditada. Pero dar sólo este paso no basta ni se conseguirá gran cosa, pues realmente termina realizando lo que la ley propone. Y es precisamente lo que establece esa ley el motivo principal para eliminar la organización. El problema principal es que la mayoría de las personas no tienen la menor idea del cometido de la Reserva Federal, aunque si la gente llegara a comprender cómo funciona muy probablemente se iba a disgustar bastante.

Según Edward Griffin, la eliminación del Sistema de la Reserva Federal debe producirse por siete motivos:

  1. Es incapaz de cumplir los objetivos que tiene establecidos.
  2. Es un cartel que opera en contra del bien común.
  3. Es un instrumento supremo de usura.
  4. Genera el impuesto más injusto, que es la inflación.
  5. Alimenta la guerra.
  6. Desestabiliza la economía.
  7. Es un instrumento de totalitarismo.

Con independencia de lo que se piense con respecto a estos puntos, cualquiera puede admitir que no son buenos. No obstante la gente suele ser bastante escéptica de que estos siete puntos puedan ser aplicados al banco central americano, por eso se va a demostrar que son ciertos. De hecho, lo normal es pensar que no puede existir una institución de estas características y que va a ser imposible encontrar argumentos que demuestren su existencia.

Nos vamos a centrar entonces en los cuatro primeros y para los tres siguientes se puede consultar el libro de Griffin The Creature From Jekyll Island. No obstante, se aportarán las explicaciones necesarias para que cualquier persona pueda entender los razonamientos y concluir lo mismo.

Tal vez el mejor modo de comenzar sea la explicación de la gestación histórica de la “criatura de la Isla de Jekyll”, es decir, de la Reserva Federal. No se va a explicar nada relacionado con monstruos o animales del Parque Jurásico. Es sólo un título para llamarles la atención, aunque como veremos más adelante tiene que ver con la institución bancaria por lo que respecta a su monstruosidad.

La Isla de Jekyll existe y se encuentra en la costa de Georgia, justo encima del estado de California. Fue en esa isla donde se creó la Reserva Federal en 1910 mediante una reunión llevada con el más alto secreto. Voy a mostrarles que esa reunión tuvo lugar realmente porque existe documentación que prueba su existencia. Y que además se hizo en el más absoluto secreto. [Nota: Recientemente se ha conmemorado el centenario de esta reunión y Greenspan hizo unas reveladoras declaraciones sobre el fraude en los mercados OTC]

Pero ¿por qué esa reunión tuvo que ser secreta? Porque cuando alguien se reúne en secreto es señal de que se desea ocultar algo. Así que debemos sacar a la luz qué es lo que estaban ocultando, porque una vez entendamos esto conseguiremos sacar a la luz uno de los aspectos más importantes del Sistema de la Reserva Federal y que no es comprendido por la mayoría de la gente.

En 1910, la isla de Jekyll era una propiedad en manos de un pequeño grupo de millonarios de Nueva York. Estamos hablando de gente como J. P. Morgan, William Rockefeller y sus asociados. Era un club social que se llamaba The Jekyll Island Club. La isla era suya y en ese lugar es donde esas familias pasaban los meses de invierno. Había una magnífica estructura y un club social que era el centro de sus actividades y que todavía sigue en pie, aunque destinado a fines lúdicos y de resort. Aún así, dentro del edificio existe una puerta que da acceso al salón principal donde aparece una placa recordatoria de bronce que dice: “En esta sala se creó la Reserva Federal”.  Así que ya no es secreto, sino público. Pasemos pues al asunto.

En 1910 faltaban todavía tres años para que entrara en vigor la Ley de la Reserva Federal. Fue en noviembre de ese mismo año cuando el Senador Nelson Aldrich envió su vagón privado para que subieran en él 6 hombres además de él mismo. Para que ese viaje permaneciera en secreto, cada uno debía llegar a una hora diferente y no coincidir en la primera cena la noche antes de la partida. Además, debían fingir que no se conocían, evitar a los periodistas y llamarse entre ellos por sus nombres de pila. Uno de ellos llevaba una escopeta de caza enfundada y un gran gorro negro para poder decir que iban a cazar patos en caso de ser descubiertos. Pero a ninguno les gustaba la caza y nunca habían disparado un tiro.

En ese vagón pasaron dos noches y un día y recorrieron unas 1.000 millas hasta llegar a Brunswick, en Georgia. Después se embarcaron en un ferry hasta llegar a la isla de Jekyll para hospedarse en el club social durante los próximos 9 días, mientras negociaban todos los detalles más importantes de lo que iba a ser finalmente el Sistema de la Reserva federal. Finalizado el acuerdo volvieron a Nueva York.

Durante los años posteriores todos los hombres involucrados en esa reunión la negaron. Y no fue hasta que la ley fue firmemente aprobada que se comenzó a hablar abiertamente de esa reunión y lo que en ella se había desarrollado. Incluso alguno llegó a escribir un libro donde se detallaba el viaje, la reunión y hasta un artículo en alguna revista dando algunos de los detalles que ahora conocemos.

¿Quiénes eran esos 7 hombres? El Senador Nelson Aldrich era el diputado republicano responsable de la disciplina en el Senado. Además era el presidente de la Comisión Monetaria Nacional, que era el comité especial del Congreso creado con el propósito de hacer las recomendaciones pertinentes sobre la legislación de la reforma bancaria en curso. Durante esos días la gente de la calle estaba realmente preocupada por lo que estaba sucediendo con la industria bancaria. De hecho, muchos bancos habían desaparecido haciendo perder el dinero a sus clientes al faltar su promesa de guardar los activos de sus depositantes. Además, se producían con cierta frecuencia pánicos bancarios en las sucursales de los bancos, que no podían atender la demanda de sus depositantes y terminaban quebrando.

Y por estos motivos, si algo preocupaba sobremanera a los ciudadanos era toda esa enorme concentración de riqueza en las manos de unos pocos y grandes banqueros de Wall Street. Es lo que se llamaba esos días como los “amos del dinero” [money trust].

Unos cuantos políticos habían sido elegidos precisamente por haber introducido en sus campañas la promesa de sujetar a esos amos del dinero. Y de hecho el propio Presidente Wilson se presentó como uno de los opositores al cartel, aunque más tarde se descubrió que él mismo era el principal candidato de los banqueros para que una vez de Presidente trabajara en la línea que más les interesaba. Wilson sólo dijo lo que la gente quería escuchar y esas palabras fueron las que le llevaron a ser Presidente. Aunque pronto las tuvo que traicionar en favor de sus apoyos de Wall Street.

Y algo parecido sucedía con la Comisión Monetaria Nacional, que aún teniendo el prepósito de quebrar los privilegios de los banqueros, estaba presidida por Aldrich. Este hombre era uno de los más importantes socios en los negocios de J. P. Morgan, además de ser el suegro de John D. Rockefeller Jr. Lo que quiere decir que es el abuelo del que fuera vicepresidente Nelson Rockefeller. De hecho su nombre completo era Nelson Aldrich Rockefeller.

sfsdf.jpg

La segunda persona importante era Abraham Andrew, por ser el Asistente del Secretario del Tesoro y que posteriormente llegó a ser congresista y un personaje realmente influyente en los círculos bancarios americanos.

También asistió a la reunión Frank Vanderlip, que era entonces el presidente del National City Bank de Nueva York, uno de los bancos más grandes de EEUU. Estaba representando en la reunión los intereses de William Rockefeller y los de la firma de inversores internacionales Kuhn, Loeb & Company.

Henry Davison también estaba presente, representando los intereses de J. P. Morgan. Fue uno de los fundadores de la Bankers Trust Company y entrada la GMI presidente de la delegación americana de la Cruz Roja. Charles Norton también estuvo en la reunión y era el presidente del Primer Banco Nacional de Nueva York, que era otro de los grandes bancos. También asistió Benjamin Strong como jefe de la J. P. Morgan Banker’s Trust Company y que más tarde llegó a ser el primer presidente de la Reserva Federal.

Finalmente destaca entre todos ellos Paul Warburg, que era la figura más importante por su gran conocimiento sobre cómo se articulaba la banca europea en torno a los bancos centrales. Warburg nació en Alemania, aunque finalmente consiguió la nacionalidad americana. Era socio de Kuhn, Loeb & Co. y era el representante de la dinastía bancaria de los Rothschild en Inglaterra y Francia, países con los que mantenía muy buenas relaciones laborales gracias a su hermano Max Warburg, que era entonces presidente del Consorcio Bancario Warburg en Alemania y Holanda. Probablemente Paul Warburg era entonces uno de los hombre más ricos del mundo.

Éstos eran los siete hombres que estaban en ese vagón y se dirigían a la Isla de Jekyll. Por muy sorprendente que pueda parecer, representaban a 1/4 de la riqueza de todo el mundo. Y son precisamente los hombres que crearon el Sistema de la Reserva Federal.

Frank Vanderlip escribió un artículo que apareció en el ‘Saturday Evening Post’ el 9 de febrero de 1935 con motivo del 25 aniversario de la reunión. Ahí se retrata de la siguiente manera:

“Una vez, a finales de 1910, actúe tan en secreto y furtivamente como cualquier conspirador… No creo exagerar si digo que nuestro viaje secreto a la Isla de Jekyll fue el origen de lo que más tarde sería el Sistema de la Reserva Federal… Nos dijeron que usáramos nombres falsos, que evitáramos cenar juntos la primera noche, que nos reuniéramos de uno en uno y lo más discretamente en la terminal del ferrocarril…”

¿Por qué tanto secreto? ¿Cuál era el gran acuerdo al que iban a llegar este grupo de banqueros sobre sus respectivos negocios? La respuesta nos la da el mismo Vanderlip:

“Si hubiéramos hecho pública la reunión de nuestro grupo, el proyecto no habría tenido la más mínima posibilidad de ser aprobado por el Congreso y todo nuestro esfuerzo habría sido en vano.

¿Por qué no la habría aprobado el Congreso? Pues porque en un principio el propósito de esa ley era romper la ventaja que tenían algunos banqueros sobre el resto de la economía. Pero es evidente que no podía ser redactada por aquéllos a los que debía perjudicar. Y en consecuencia nunca habría aparecido en EEUU nada parecido a un banco central.

Jekyll-Island-Documentary.jpg

Por supuesto esto no aparece en la historia oficial de la Reserva Federal, porque entonces se estaría explicando a todo el mundo que la Fed es equivalente a poner una zorra a vigilar el gallinero. Y en ese caso habría sido sacada a palos de la economía americana.

Esta fue entonces la razón del gran secreto de la reunión. Y en consecuencia ahora conocemos ya algo realmente importante sobre la Reserva Federal y que no sabíamos antes, aunque todavía queda más por contar.

Consideremos por un momento la composición de este grupo: los Morgan, los Rockefeller, los Khun Loeb, los Rothschilds y los Warburgs. ¿No encuentran algo extraño en esta mezcla? Pues claro que sí: compiten entre ellos. Todos eran feroces competidores en la banca de inversión y eran los más grandes. Antes de esa reunión se peleaban entre ellos por conseguir el dominio sobre los mercados financieros mundiales. Y no sólo en Nueva York, sino también en Londres, París y en cualquier otro lugar del mundo. Pero a pesar de sus diferencias aquí los tenemos ahora reunidos alrededor de una mesa y buscando entre ellos algún tipo de acuerdo. Pero ¿qué está pasando? Para poder responderlo es necesario que nos hagamos antes algunas preguntas.

Esta reunión es un hecho realmente significativo porque ocurre precisamente cuando se está produciendo un cambio fundamental en la forma de entender los negocios en EEUU. Hasta ese momento las empresas americanas habían estado operando bajo los principios de la libre competencia y el emprendimiento privado. Y es esto precisamente lo que hizo grande a EEUU, lo que le permitió adelantar económicamente al resto de naciones del mundo. Pero a comienzos del s. XX se estaba dejando de lado la libre competencia y los negocios se estaban agrupando en monopolios y carteles bajo la influencia y financiación preferente de la banca.

Durante los 15 años anteriores a la reunión en la Isla de Jekyll todas aquéllas familias financieras ya habían estado involucradas de forma conjunta en cada vez más asuntos en vez de competir entre ellas. Por eso la reunión en la Isla de Jekyll es sólo la culminación de una tendencia de formación de carteles confirmada mediante la rúbrica de la Federal Reserve Act.

Es preciso definir qué se significa con la palabra cartel. Se trata de un grupo de negocios privados que se juntan con el propósito de eliminar la competencia entre ellos y mejorar su beneficio o asegurar sus participaciones en el mercado. Esto se realiza de varias formas, pero destaca entre todas ellas la fijación de los precios mediante acuerdos. También se suele hacer mediante el reparto de zonas geográficas o la asignación de la fabricación de determinados productos o sectores industriales enteros. También se suele hacer compartiendo patentes y procesos industriales o simplemente poniéndose de acuerdo para eliminar al resto de la competencia. A más acuerdos se consigan más se incrementa esa estructura de cartel y más queda perjudicado y confundido el mercado, pues aunque en apariencia se trata de diferentes empresas y marcas, finalmente existe una única dirección cartelizada detrás de todas ellas.

Y esto tanto en el caso del cartel bancario como en cualquier otro negocio. Y muy especialmente si existe también una financiación cartelizada hacia ciertos sectores para hacerlos crecer más rápidamente o simplemente dotarlos de mayor fortaleza financiera. Porque siendo tratados de forma privilegiada alcanzan mayores cuotas de mercado, hasta dominar finalmente sectores empresariales enteros.

Y llegamos a esta conclusión cuando analizamos la naturaleza del Sistema de la Reserva Federal y cómo opera mediante la Federal Reserve Act. Que aunque tiene la apariencia de algún tipo de agencia del gobierno federal, opera realmente como un cartel bancario delante de nuestras narices, protegido además por leyes federales. Y este último detalle es especialmente importante.

Se trata de una organización realmente peligrosa que deja a la altura del betún las mafias que operaban durante la ley seca en Chicago. Ha estado operando además debajo de nuestros pies sin que nos diéramos cuenta hasta ahora, pues era algo que había sido cuidadosamente ocultado a nuestros ojos.

Aún tenemos que explicar más cosas sobre éste cartel, pero lo más importante es que se trata de un cartel asociado al propio gobierno. Si, han leído bien, ¡al propio gobierno! Porque de esta forma se puede tener a favor la fuerza que proporciona la coacción de la ley que emana del poder legislativo influenciado por el órgano político correspondiente.

Cualquier asociación que se forma se hace siempre en beneficio de los socios que la constituyen. En caso contrario no se asociarían las partes y esto es evidente para todos. Pero ahora la pregunta es: ¿por qué se asocian el mundo financiero y el gobierno en un cartel bancario? ¿Cuál es el beneficio económico que obtienen ambas partes? Para comprenderlo es necesario examinar con cierto detalle cuál es el mecanismo de creación del dinero por el sistema bancario. Griffin lo ha llamado el Mecanismo de la Mandrágora. Pero aún se debe explicar algo más sobre la génesis de esta reunión.

By Bubba73 (Jud McCranie) – Own work, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=38038793

Un entramado de sociedades hace imposible descubrir quién está realmente gobernando el mundo financiero. Una de las partes más peliagudas del análisis económico, consiste en desvelar nombres e influencias en la evolución económica de EEUU, aunque esto no puede hacerse sin quedar etiquetado como asunto conspirativo.

El final de la Guerra Civil americana en 1865 arruinó todas las posibilidades de la gran banca para controlar el sistema monetario americano. Aunque fueron precisamente las guerras las que habían permitido ese control en Europa, en EEUU terminó resultando lo contrario. Este es el motivo de que se cambiara la estrategia, actuando desde abajo hacia arriba. Uno de los eslabones más importantes en este proceso es un joven emigrante llamado Jacob Schiff.

Jacob Schiff

La familia Schiff remonta su genealogía hasta el s. XIV, reclamando incluso que son descendientes del propio Rey Salomón. Jacob Schiff nació en 1847 en Frankfurt. Su padre era el rabino Moses Schiff, un exitoso agente de bolsa de esa ciudad. En 1865 llegó a EEUU y en 1867 formó su propia agencia de bolsa con Henry Budge y Leo Lehmann. Esta aventura fracasó y tuvo que volver a Alemania, donde pasó a ser el director de la agencia del Deutsche Bank en Hamburgo. Fue allí donde conoció a Moritz Warburg y Abraham Kuhn, que ya se había retirado de los negocios después de formar la Kuhn & Loeb en Nueva York.

En 1873 y con 26 años, Jacob Schiff pudo entrar en el negocio de Kuhn y Loeb en Nueva York asociándose con ellos finalmente en 1875 gracias al apoyo financiero de los Rothschilds. Se hizo millonario financiando la construcción de la red ferroviaria americana en sociedad con Edward Henrry Harriman. Se casó con la hija mayor de Solomon Loeb y en ocasiones actuaba como agente comercial de su suegro, comprando en su nombre. Finalmente llegó a ser el único propietario de Khun Loeb & Co., que según el Senador Robert L. Owen de Oklahoma era la compañía que representaba los intereses de la banca Rothschild en EEUU.

Aunque John Pierpont Morgan era el principal representante de los Rothschilds en EEUU y la persona más importante dentro del mundo financiero americano, Schiff estaba pasando a tener una gran influencia gracias a su monopolio sobre la distribución de las acciones de las compañías europeas en EEUU durante la Revolución Industrial, la financiación de la construcción del imperio del ferrocarril, de la Standard Oil de Rockefeller y del emporio del acero de Andrew Carnegie. A comienzos del s.XIX Schiff ya estaba frmemente relacionado dentro de la comunidad de banqueros americanos.

J. P. Morgan

En 1636 John, Miles y James Morgan llegaron a Massachusetts dejando a su padre William al cuidado del negocio familiar en Inglaterra de la fabricación de arreos. El abuelo de J. P. Morgan (Joseph Morgan) había hecho fortuna mediante negocios inmobiliarios y apoyando la creación del primer intento de banco central en EEUU. El padre de J. P. Morgan (Junius Spencer Morgan) era socio en el banco J. M. Beebe Morgan en EEUU y en Londres de George Peabody & Co. Cuando murió Peabody la firma pasó a llamarse J. P. Morgan & Co.

John Pierpoint Morgan nació el 17 de abril de 1837 y con 23 años en 1860 ya era el representante de su padre en Nueva York. En 1862 consiguió su propia firma, liquidándola en 1863 para asociarse con Charles H. Dabney, que representaba a Peabody en EEUU. Finalmente se terminó asociando con Anthony J. Drexel y después de un viaje muy productivo a Londres consiguieron en 1869 ser los representantes de Rothschild en EEUU mediante la North Securities Corporation.

Gracias a esta influencia, J. P. Morgan consiguió vender en monopolio unos rifles nuevos a los soldados de la Unión durante la guerra civil americana que fallaban más que las escopetas de feria. Los beneficios obtenidos le sirvieron para construir la Guaranty Trust Co. de Nueva York y participar activamente durante la década de 1880 en la construcción del ferrocarril.

Muerto su padre en 1890 y Drexel en 1893, heredó y dirigió los dos negocios familiares hasta su muerte en 1913. El Temporary National Economic Committee de 1938 reveló que J. P. Morgan sólo era propietario de un 9,1% de su imperio, mientras que Charles W. Steele tenía el 36,6% y Thomas W. Lamont un 34,2%. Especialmente destaca éste último por sus apoyos junto con Schiff a la invasión japonesa de Manchuria, la aparición del fascismo italiano y la financiación de la Revolución Bolchevique desde Cruz Roja Internacional. Lamont participó además activamente en la formación del Tratado de Versalles como miembro de la delegación americana representando al Departamento del Tesoro. Fue miembro también del Council of Foreign Relations y ejerció gran influencia en los planes Dawes y Young.

En 1901 Morgan compró a Andrew Carnegie su vasta industria de acero por 500 millones de dólares y la fusionó con sus activos para construir la mayor empresa mundial de acero: la United States Steel Corporation. En un discurso del senador George W. Norris del 30 de noviembre de 1941 se puede leer lo siguiente:

“Las empresas que actúan bajo el nombre de J. P. Morgan y gracias al apoyo de otras pocas corporaciones bien interrelacionadas, controlan toda la red de ferrocarriles y cualquier conglomerado industrial que suponga un beneficio importante. También extienden su influencia sobre innumerables corporaciones y empresas aseguradoras. Sr. Presidente, creo que ya ha llegado el día en que todos los negocios del país están controlados por unos pocos hombres que pueden ser contados con los dedos de una mano. Y esto porque sencillamente han pasado a controlar el dinero del país.”

La casa Morgan aún creció más en 1959 gracias a los beneficios obtenidos por la venta de armamento durante la GM-II y su fusión con la Guaranty Trust de Nueva York. Tenía oficinas completamente comunicadas en Londres, Nueva York, París, Bruselas, Frankfurt, Roma y Tokio.

J. D. Rockefeller

Aunque buena parte de la riqueza de los Rockefeller puede atribuirse a la rapacidad y falta de escrúpulos del viejo J. D. Rockefeller, sus orígenes se encuentran en la financiación que recibió desde el comienzo por parte del National City Bank de Cleveland, que ya fue identificado por el Congreso americano como uno de los tres bancos de los Rothschild en EEUU por la presencia en su dirección de Jacob Schiff.

Con el dinero facilitado por ese banco, Rockefeller monopolizó el negocio de la producción de petróleo, las refinerías y la distribución minorista, haciendo acuerdos monopolísticos también en la cadena de transporte. En este proceso creó la Standard Oil primero y la Standard Oil Trust a continuación. Al mismo tiempo que desarrollaba contra sus competidores métodos coercitivos propios de los gangsters.

A sus rivales de negocio les enviaba primero un agente independiente con una oferta de compra bastante baja, pero en metálico. Si era rechazada, se atacaba su mercado recortando progresivamente los márgenes de beneficio al mismo tiempo que se sobornaban a los empleados más subversivos para que provocaran huelgas y protestas sin fin en la fábrica. De hecho, el control de la fuerza laboral mediante sindicatos ha sido siempre uno de los puntos fuertes del clan Rockefeller, además de la promoción y control de fuerzas revolucionarias en países extranjeros opuestos a sus intereses particulares. Aún así, si fallaban todas las técnicas anteriores, finalmente se empleaba la violencia física contra los trabajadores mediante palizas o incluso el asalto nocturno y quema de las industrias más recalcitrantes.

Este poder disuasorio y fulgurante éxito empresarial del viejo Rockefeller convenció definitivamente a los Rothschild de que habían encontrado a su hombre para controlar el petróleo americano y el sector financiero relacionado con la energía. La última ayuda y tal vez la más importante consistió en eliminarle prácticamente el precio del transporte de sus productos petrolíferos al mismo tiempo que se lo encarecían a la competencia. Esto se pudo hacer porque ya estaba prácticamente monopolizado el transporte por ferrocarril gracias a Jacob Schiff y J. P. Morgan.

Los Warburg

Paul Moritz Warburg (1868-1932) y su hermano Félix (1831-1937) llegaron a EEUU desde Frankfurt en 1902, asociándose con la Kuhn Loeb & Co. gracias al apoyo económico de los Rothschild. Ya venían bien entrenados en los negocios financieros porque su padre tenía un banco que a su vez ya era aliado de los Rothschild en Frankfurt, Hamburgo y Amsterdam. Además desrrollaron estrechos vínculos familiares con la élite financiera del momento. Paul estaba casado con la hija de Solomon Loeb, Nina Loeb. Que era al mismo tiempo la hermana menor de la esposa de Schiff. Félix estaba casado a su vez con Frieda Schiff, que era la hija de Jacob Schiff.

Max Moritz Warburg fue uno de los principales financieros de la Revolución Bolchevique y ayudó a Lenin a entrar en Rusia desde Alemania encerrado en un tren y de incógnito. También financió a Hitler en los primeros estadios del partido socialista desde el banco de Hamburgo. Pero los nazis no querían saber nada de los banqueros judíos y se tuvieron que cambiar el nombre, perdiendo finalmente influencia en favor de los financieros germanos.

Paul Warburg controlaba la Kuhn Loeb y tenía cinco representantes en el Departamento del Tesoro americano. Tenía a su cargo los Liberty Loans que servían para financiar las tropas americanas durante la GM-I. Aunque al mismo tiempo su hermano Max estaba financiando la industria bélica alemana. La guerra ha sido siempre un negocio muy lucrativo para determinados clanes financieros.

La gestación de la Reserva Federal

Paul y Félix Warbug eran dos hombres con una clara misión en EEUU, enviados allí por los Rothshild para que se creara una ley en el Congreso que permitiera un banco central americano. El coronel Ely Garrison (que fue el consejero financiero de los presidentes Theodore Roosevelt y Woodrow Wilson) escribió en su libro Roosevelt, Wilson and the Federal Reserve Act que “el Sr. Paul Warburg es el hombre que consiguió que saliera adelante la Federal Reserve Act después de toda la oposición y resentimiento que encontró el Plan Aldrich. Alfred Rothshild era el cerebro que estaba detrás de los dos planes, trabajándolos desde Londres”. El profesor E. R. A. Seligman, jefe del Departamento de Economía de la Universidad de Columbia, escribió en el prefacio de uno de los ensayos de Paul Warburg sobre los bancos centrales que “la Federal Reserve Act es el trabajo del Sr. Paul Warburg más que de ningún otro hombre del país”.

En 1903 Paul Warburg entregó a Schiff un memorando describiendo cómo debería funcionar un sistema parecido al de los bancos centrales europeos, pero dentro del sistema monetario americano. Schiff lo entregó a su vez al presidente del Natinal City Bank de Nueva York. Warburg había estudiado el funcionamiento de los métodos del banco central británico mientras trabajaba en una agencia de bolsa en Londres. En 1891 estudió el funcionamiento del banco central francés y durante los años 1892-93 viajó por varios países analizando el funcionamiento de sus respectivos bancos centrales. Así que a finales del s. XIX era la principal autoridad mundial sobre el funcionamiento de los bancos centrales.

En 1906 Frank Vanderlip convenció a los principales banqueros de Nueva York de que era necesario un banco central controlado por la propia banca y que pudiera servir al sistema financiero nacional. Hasta esa momento quien había asumido ese papel era la banca Morgan, participando en ambos bandos de los pánicos bancarios de 1873, 1884, 1893, 1907 y 1920. Es decir, había trabajado tanto en los primeros estadios de su difusión como en los momentos finales de cada crisis.

El 6 de enero de 1907 el New York Times publicó un artículo de Paul Warburg titulado Defects and Needs of Our Banking System, gracias al cual pasó a ser el principal exponente de la reforma monetaria americana en curso. Ese mismo año Jacob Schiff dijo en la Cámara de Comercio de Nueva York que “si no disponemos de un banco central con el suficiente control sobre los recursos crediticios, este país terminará sufriendo el más severo y peligroso pánico bancario de la historia”. Cuando Morgan inició el pánico bancario de 1907 haciendo circular los rumores de que Knickerbocker Bank and Trust Co. of America estaba quebrado, se originó a continuación una crisis financiera que ayudó finalmente a solidificar el apoyo en favor del banco central. Precisamente fue durante ese pánico que Warburg escribió su segundo ensayo titulado A plan for a Modified Central Bank, donde pedía para EEUU un banco central que fuera un 50% propiedad del gobierno y un 50% de los bancos nacionales.

En 1908 Schiff diseñó el plan final para que la banca tomara posesión del sistema monetario americano. El Coronel Edward Mandell House era hijo del financiero británico Thomas W. House, agente de los Rothshild que hizo su fortuna suministrando víveres a los del sur durante la Guerra Civil importándolos de Francia e Inglaterra. Era también el emisario y representante de Schiff entre la Casa Blanca y los principales financieros de Wall Street sobre la nueva legislación bancaria. Bernard Baruch consiguió su fortuna especulando en bolsa a principios del S. XX, además de ser consejero de asuntos internacionales e internos desde el mandato de Wilson hasta el de Kennedy. Junto con Herbert Lehman fue también de gran ayuda para influenciar en el Congreso a favor de la Reserva Federal.

En 1910 Warburg hizo un discurso titulado A United Reserve Bank of the United States, en el que pedía un banco central localizado en Washington con un capital de 100 millones de dólares. El país sería dividido en 20 distritos y el sistema sería controlado por una junta directiva, cuyos miembros serían elegidos por las asociaciones bancarias, los accionistas y el propio gobierno. Warburg argumentaba que el sistema monetario americano no era flexible y por lo tanto incapaz de compensar los ciclos de la demanda comercial. Ponía como ejemplo las cosechas de trigo, que al no disponer los comerciantes de suficiente dinero los agricultores se veían obligados a poner al mismo tiempo gran parte de su grano a disposición del mercado, hundiendo el precio de forma estacional y provocando grandes pérdidas sobre sus economías particulares. Pidió entonces que el papel comercial pudiera circular también como dinero, pero sujeto a unos estándares de tamaño y cantidad que les permitieran circular como legal tender para el pago de deudas e impuestos.

Finalmente, y en medio de amplias negociaciones y rechazos por parte de diferentes políticos, los principales impulsores de la Reserva Federal se reunieron en secreto en la Isla de Jekyll con el objeto de establecer las bases definitivas de la futura ley. Después de estar reunidos 10 días salieron de la reunión con dos opciones sobre cómo debía desarrollarse la aprobación de la ley. La segunda era el plan B que sólo se iba a poner en práctica en caso de fracasar la primera. La versión final fue redactada por Vanderlip siguiendo las anotaciones de Warburg y se incorporó a la ley que debía pasar Aldrich al Congreso. De hecho se pretendía introducir como un informe completo de la Comisión Monetaria evitando en todo momento la expresión ‘banco central’.

Presentado este documento el entramado bancario comenzó a desarrollar una serie de mini-depresiones que concluyeron en 1907. Esta situación de fingida fragilidad financiera apoyada con gran ruido en la prensa ayudó bastante para encontrar muchos apoyos en el Congreso, aunque finalmente no fue suficiente porque Aldrich estaba demasiado identificado con Morgan. Por eso no quedó más remedio que pasar finalmente al plan B, que era la promoción de Wilson a la Presidencia de EEUU. Finalmente llegó y se aprobó la Federal Reserve Act en la vigilia de Navidad de 1913, cuando más congresistas faltaban por estar con sus familias preparando tan señaladas fiestas.

Cuando Woodrow Wilson se dio cuenta de la maniobra ya era demasiado tarde:

“Nuestra gran nación industrial se desarrolla dentro de un sistema de crédito. Pero éste se encuentra concentrado en unas pocas manos privadas. El crecimiento de la nación (y por consiguiente de todas nuestras actividades) depende de las manos de unos pocos hombres que necesariamente o por motivos de sus propias limitaciones congelan, frenan y destruyen la genuina libertad económica. Nos hemos transformado en uno de los peores gobiernos del mundo. En uno de los más controlados y dominados. Hemos dejado de ser un gobierno donde se desarrolla la libre opinión, las creencias personales y el voto de la mayoría. Porque hemos pasado a depender de la opinión y coacción de un pequeño grupo de hombres dominantes.”

En efecto, la Reserva Federal no forma parte del gobierno federal. Es una corporación privada en manos de sus accionistas, que son un cartel bancario. Este es el motivo por el que el Banco de la Reserva Federal de Nueva York (igual que el resto de delegaciones) está listado en la Dun and Bradstreet Reference Book of American Business. Aunque por una cláusula de la Federal Reserve Act los propietarios de las acciones clase A deben ser mantenidos en secreto y no ser revelados. Pero son precisamente esos bancos los que controlan el sistema y sólo una fracción son americanos, el resto extranjeros. ¿Quién estaba detrás de Morgan, Rockefeller y Warburg? Porque es ese precisamente el accionista más influyente y quien movió los hilos para que se desarrollara el banco central americano.

No es casualidad que el creador de Matrix sea llamado arquitecto y además guarde un asombroso parecido con la imagen del barón de Rothschild, precisamente en el billete de más denominación del banco central de Israel…

… especialmente si tenemos en cuenta cómo parece funcionar su entramado de sociedades sobre el conjunto económico mundial…

links:

http://www.activistpost.com/2014/12/jekyll-island-truth-behind-federal.html

https://en.wikipedia.org/wiki/Jekyll_Island_Club

https://en.wikipedia.org/wiki/Jekyll_Island

https://www.jekyllisland-themovie.com/

http://12160.info/profiles/blogs/great-news-jekyll-island-new-documentary-exposing-rotschilds?overrideMobileRedirect=1

http://nomoriridiota.blogspot.com.es/2012/07/la-gran-estafa-de-la-reserva-federal.html

https://www.bibliotecapleyades.net/sociopolitica/conspiracion/conspiracion03.htm

https://www.oroyfinanzas.com/2010/12/la-reserva-federal-la-criatura-de-jekyll-island-i/
https://www.oroyfinanzas.com/2010/12/la-reserva-federal-la-criatura-de-jekyll-island-ii/

https://es.panampost.com/fergus-hodgson/2014/08/20/nuevo-documental-sobre-la-reserva-federal-plagado-de-sensacionalismo/

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s